García Alcaina subraya la relevancia de la Semana Santa de Huércal-Overa en el día grande del Paso Morado

La Semana Santa de Huércal-Overa ha centrado hoy la atención de vecinos y autoridades locales, tras la celebración del esperado día del Paso Morado. El presidente de la Diputación Provincial, Javier A. García Alcaina, aprovechó esta cita para ensalzar el valor patrimonial y cultural de una tradición que cada año atrae a cientos de fieles y visitantes al municipio del Levante almeriense.
El acto institucional en el día del Paso Morado
La jornada comenzó con un acto institucional en la Plaza de la Constitución, donde García Alcaina compartió escenario con el alcalde de Huércal-Overa y representantes de las hermandades locales. Durante su intervención, el presidente provincial destacó el esfuerzo de cofradías, hermandades y voluntarios para organizar una procesión que, pese a la situación actual, recupera el esplendor de años anteriores. Se hizo especial hincapié en las medidas de seguridad adoptadas para garantizar el correcto desarrollo del desfile y la conservación de los pasos, singulares por su solidez y ornamentación.
Tras el acto, el característico Paso Morado inició su recorrido por las calles del casco histórico, acompañado por bandas de música y numerosos espectadores. Las imágenes religiosas, portadas por costaleros ataviados con túnicas moradas, despertaron la emoción de un público entregado. El itinerario incluyó paradas en diversos puntos emblemáticos, donde se procedió a saludar a los hermanos mayores y a rendir homenaje a los fieles fallecidos durante el último año.
Tradición y patrimonio cultural
La Semana Santa de Huércal-Overa posee raíces que se remontan al siglo XVII y constituye uno de los principales referentes de la Semana Santa almeriense. Cada cofradía conserva un legado de arte sacro que combina elementos barrocos y neoclásicos. Entre las piezas más destacadas figuran los pasos escultóricos tallados en madera y las túnicas bordadas a mano, que requieren un año de dedicación para su confección. Esta conjunción de historia, religiosidad y artesanía convierte al municipio en un punto de interés para investigadores y amantes del patrimonio.
Repercusión y perspectivas futuras
El impacto de la Semana Santa de Huércal-Overa trasciende el plano religioso y favorece el desarrollo socioeconómico de la localidad. Durante los días de las procesiones, la ocupación hotelera crece de forma notable y la hostelería local experimenta un incremento de clientes. Para las autoridades, este tirón turístico es una oportunidad para promover otros recursos culturales y naturales de la comarca, así como para impulsar proyectos de mejora del patrimonio.
García Alcaina finalizó su intervención animando a mantener viva la tradición y a consolidar Huércal-Overa como destino de referencia en la Semana Santa andaluza. Con la mirada puesta en los próximos años, las hermandades ya planean nuevas iniciativas para enriquecer el programa de actos y atraer a un público más amplio, garantizando así la pervivencia de una de las manifestaciones religiosas y culturales más arraigadas de Almería.
Deja una respuesta